John Peel's Record Box

Sabía muy bien que queria escrito en su epitafio: "Teenage dreams, so hard to beat", sin embargo pensaba que moriría de forma diferente.

Durante cinco décadas John Peel marcó el ritmo retando a su audiencia y a las convenciones establecidas por la industria, era un subversivo, gran fanático y coleccionista de música que se encargó de exponer sin prejuicios o linamientos comerciales desde el blues más primitivo y el rock progresivo más experimental hasta el glam, punk e incluso el reggae. No era un músico, pero tampoco era sólo un DJ poniendo música, fue alguien sumamente importante dentro de la cultura popular, por lo que no sobra decir que el mundo como lo escuchamos en la actualidad sería muy, muy diferente sin su influencia.

Cuando murió a finales del 2004, su colección privada contenía más de 100,000 vinilos y CDs, sin embargo apartada de la música que admiró y promovió incansablemente, su familia encontró una caja de madera con 143 sencillos de 7 pulgadas, se trataba de sus canciones favoritas y los secretos de la banda sonora de su vida que, a la vista de su familia y conocidos, no parecía tener ningún sentido.

El hallazgo propició la realización de este documental, un tributo a un año de su muerte que muestra su relación con la música y retrata su vida a través de sonidos y el espíritu que saltaba entre canciones que lo obsesionaban, brindándole una singular experiencia auditiva que afortunadamente logró transimitir primero desde diversas estaciones de radio en Estados Unidos, después por la frecuencia pirata de Radio London y finalmente a través de BBC 1 y sus conocidas Peel Sessions.

Como una sorpresa en la que muchos quisieran sumergirse, la directora Elaine Shepherd llevó la caja ante diversos músicos, DJs y amigos, quienes revisaron con curiosidad cada sencillo y escucharon con atención lo que John Peel adoraba en una tornamesa portátil, brindándonos una mirada única de sus eclécticos gustos, las extraordinarias historias detrás de esos sencillos y los artistas que los grabaron. La caja de discos por sí sola desata comentarios y anécdotas que vislumbran lo que había en su mente, sin embargo también nos permite conocer su vida como DJ, su relación con diversos músicos, sus programas de radio, sus sesiones, su sello discográfico y su constante búsqueda del siguiente gran descubrimiento. Dentro de la caja hay mucho de la vieja escuela del soul, exceso de reggae y montones de canciones que él amaba por su simpleza y su cruda energía, como lo demuestran los sencillos Surfin’ Hootenanny de Al Casey, los cinco diferentes cortes de Charlie Feathers, Lonely Saturday Night de Don French y los sorprendentes 12 tracks de White Stripes.

Su esposa Sheila Ravenscroft, su hijo Tom Ravenscroft, Elton John, Ronnie Wood, Roger Daltrey, Fergal Sharkey, Jack White, Michael Palin, los integrantes de Status Quo y The Undertones explican los 143 discos, transmitiendo en todo momento el sentimiento de que John Peel simplemente no podía vivir sin ellos, tal vez por esa razón la caja de preciados sencillos siempre estaba a la mano del DJ: la caja de madera sería una de las primeras cosas que recogería en medio de la huida de un incendio o cualquier desastre que ocurriera en su casa.

Desafortunadamente muchas de las historias fueron eliminadas del corte final, aparentemente los productores decidieron al último segundo cambiar el curso del documental y se concentraron en bandas más conocidas. A pesar del espacio dedicado a The White Stripes, no pudieron evitar las verdaderas obsesiones de John Peel: The Fall y The Undertones. Aunque fueron una constante en las Peel Sessions y en la rotación habitual de su programa, sorprendentemente no existe ningún sencillo de The Fall en la caja, sin embargo sus amigos, su esposa y su hijo explican con sorna que no era necesario, ya que existía una sección en su casa dedicada únicamente al grupo.

En el caso de The Undertones, el descubrimiento de dos discos diferentes con la canción Teenage Kicks exclarece la razón de ser de la caja: era un trabajo en progreso que quedó truncado con su muerte. Cuando Jack White nos muestra ese tesoro repetido, el vocalista jala todos los misterios y nos empuja a los mismos integrantes de The Undertones, que con sorpresa descubren la carta de agradecimiento que le enviaron a John Peel después de tocar en su programa dos veces seguidas el sencillo.

John Peel la calificó con 28 estrellas (de una escala de 1 a 5) y la catalogó como su canción favorita de todos los tiempos, pero la importancia de la canción en su vida trasciende más allá de la caja, no sólo fue la canción seleccionada por muchos Djs alrededor del mundo para rendirle tributo el día de su muerte, el conocido riff también lo acompañó hasta la tumba, donde se grabaron las palabras con las que inicia la letra de la canción: "Teenage dreams, so hard to beat".

La caja de John Peel no refleja los mayores éxitos de la cultura pop, pero sin duda nos inyecta la cultura popular a través de diversos fragmentos sonoros y nos revela la esencia del DJ, donde todo parecía un acto político que no sólo percibía el talento, también veía la trascendencia de un sonido muchos años después de su concepción.



Licencia Creative Commons
Level 11 por Karina Cabrera se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-No Derivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en www.sonicarsenal.blogspot.com.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Karipunk