This Is Spinal Tap

Aún no pasan los primeros minutos de This Spinal Tap y ya estamos involucrados con la idea de lo majestuoso, lo legendario y lo excéntrico de mano de Marty DiBergi, quien nos introduce en la película declarando con gran solemnidad que Spinal Tap se ha "ganado un lugar distinguido en la historia del rock como una de las bandas más ruidosas de Inglaterra". Esa es sólo parte de la elaborada y completamente absurda historia de una banda que ha tenido 37 miembros y 16 álbumes, incluido su nuevo disco "Smell The Glove", que propicia la gira por Estados Unidos que el director DiBergi se propone documentar.

Para los que están dentro de la industria de la música, This Is Spinal Tap es una sátira muy divertida de las bandas de heavy metal, pero también es uno de los desaires más apasionados sobre la cultura pop y sus más grandes debilidades: músicos ineptos y sus aires de grandeza depositados en una banda imaginaria que, en la narcótica solemnidad de sus declaraciones, lo que menos ve es su falta de talento. Marty DiBergi no miente, la más grande cualidad de Spinal Tap es el volumen de sus conciertos (sus amplificadores llegan hasta el número 11, no el común y aburrido 10), pero a eso debemos agregarle su gran incapacidad para ver que no poseen ninguna habilidad creativa y que ellos escriben letras pueriles y muchas veces ofensivas.

David St. Hubbins, Derek Smalls y Nigel Tufnel nunca abandonan su pose de sexo, drogas y rock 'n' roll, se regodean ante la audiencia donde las estrellas de rock se convierten en eternos adolescentes que tropiezan con las tensiones creativas, los problemas con las novias, los accidentes absurdos de una gira, los cínicos ejecutivos de las disqueras y promotores igual de incompetentes.
El director Marty DiBergi (caracterizado por el propio director de This Is Spinal Tap) los alcanza en ese momento en que empiezan a desvanecerse y documenta cada momento terriblemente incomodo y cada desastre que le puede ocurrir a Nigel Tufnel, David St. Hubbins y Derek Smalls, desde problemas de gestión hasta cancelaciones, dificultades de promoción, errores de alojamiento en los hoteles, gente de negocios falsa, accesorios que no funcionan y un álbum que no logra distribuirse en las tiendas por una portada políticamente incorrecta.

Filmado al estilo del cinéma vérité, This Is Spinal Tap sigue al grupo de concierto en concierto, observando los problema de la vida de gira, mostrando las tensiones personales y los problemas que se expanden con el ego. Las entrevistas con los integrantes llenan los detalles de su carrera musical: no sólo tienen problemas manteniendo vivos a sus bateristas, también han caído en la extravagancias inherentes a la estrella de rock y parecen estar pasando por una interminable laguna creativa.

This Is Spinal Tap es sobre todo una cadena de fragmentos divertidos e improvisadas sesiones de entrevistas en el transcurso de la gira, pero un poco de drama nominal viene cuando la banda se desintegra debido a la intrusión de Jeannine, la nueva novia de David St. Hubbins, haciendo más visibles las posturas defensivas de la incompetencia, la superficialidad y el egocentrismo no derivados del trabajo de campo como rockeros.

Aunque parece que todos los desvaríos de lo integrantes de This Is Spinal Tap cobran vida por sí solos, ya que no hubo un guión, sólo una línea por la que los actores debían moverse, los improvisados diálogos de aparecieron después de una extensa búsqueda e investigación en todos los rincones polvorientos de la tradición de rock. Los actores no sólo adoptaron los riffs de todo, también aprendieron las incoherentes declaraciones de muchos músicos de los 70 y sus explicaciones sobre las canciones que profesan tienen un significado profundo.

Las canciones de Spinal Tap cubren todos los clichés del heavy metal y no se diga su interpretación, que pasa por las extensiones de piernas que los dejan inmovilizado en el suelo, el tributo a los misterios de Stonehenge y las contorsiones faciales frente a la cámara. Es una parodia tan perfecta que explica por si sola las razones por las que Spinal Tap se convirtió en una realidad.

La sátira es directa, parece benigna y completamente divertida (a pesar de la opinión de muchos músicos), cada canción es una razón para reírse. La película tiene éxito porque se toma la comedia en serio. Todo es mostrado directamente, por momentos es la recreación de algo que realmente le sucedió a una banda, pero es tan natural que provoca que los personajes y las situaciones sean absolutamente creíbles, incluso en las situaciones más ridículas – incluyendo la banda perdiéndose en un laberinto de túneles en su camino hacia el escenario, la novia de creencias new age que se convierte en road manager y la inesperada presentación en un lugar donde solicitan canciones para bailar – si, todo es completamente creíble. Si no supieras que es un documental falso, fácilmente podrías creer que es real.

La película de Rob Reiner es la historia de una banda de heavy metal, pero también es uno de los estandartes del falso documental, pero todavía es más sorprendente que Spinal Tap abandonó la ficción y con todos los clichés se convirtió en una banda real Es innegable el nivel de compromiso que convirtió a This Is Spinal Tap en una comedia clásica, perdurable, y no sólo una broma desechable.





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