Louie Louie, historia de la música en una sola canción

Cientos de versiones, dos letras diferentes y una sola canción con una larga historia que se sigue construyendo a través de la influencia, pero a diferencia de muchos relatos del rock and roll, este no inicia con el blues o el country, sino con un cha-cha-chá, la reinterpretación del ritmo hacia el doo-wop con acento jamaiquino y la apropiación de Louie Louie por parte de la escena que circulaba entre Portland, Tacoma y Seattle en la década de los 60, donde emergía la idea de intentar cualquier cosa, hacer el ruido posible, “adaptar todas las fuentes disponibles para hacer que se moviera el espíritu”.

La frase "Let's give it to 'em, right now!" no es precisamente el inicio, pero si fue el detonador para que las múltiples versiones se fueran alejando de la original de Richard Berry, incluso de la fuente de inspiración El Loco Cha Cha Cha de Rene Touzet, que al ser interpretada por Rick Rillera and The Rhythm Rockers en una noche de baile en California puso los elementos básicos para que Louie Louie fuera compuesta en el verano de 1956.





El crítico Dave Marsh realiza un profundo recorrido en la historia de la música a través de una sola canción en su libro Louie Louie: The History and Mythology of the World's Most Famous Rock 'n Roll Song, sigue los pasos del compositor desde el descubrimiento del ritmo y la grabación, el momento en que vendió los derechos totales por $750 dólares para casarse con una Raelette (de la cual se divorció 10 años después) hasta la apropiación de la canción por parte de The Wailers y la manera en que la emergente escena del noroeste la adopto a través de las versiones de Paul Revere and The Raiders y The Kingsmen, solo una de ellas sería objeto de una investigación del FBI que buscaba no solo proteger a los jóvenes de la época del rock and roll, también a todas las buenas conciencias que se alarmaron con las supuestas referencias sexuales del corte.

El libro describe como Rockin' Roberts descubrió en la caja de descuentos el disco de Richard Berry que incluía un lado B verdaderamente adictivo. Aunque varios grupos del noroeste de Estados Unidos interpretaban la misma canción, ninguno se acercaba tanto a la original como The Wailers, llevaron el doh doh de Berry al saxofón y la convirtieron en rockabilly en 1961, un verdadero éxito de rockolas que se mantenía en constante repetición, como un embrujo de rock and roll.



Dos años después The Raiders y The Kingsmen grabarían (en la misma semana) su versión, la de Paul Revere aportaba algo de surf, pero la conversión de los saxofones a guitarra eléctrica, con un riff absolutamente inolvidable, aunada a las indescifrables frases del vocalista Jack Ely, lograron que Louie Louie de The Kinsgmen despegara hacia el éxito, la controversia llegaría un poco después cuando circuló en diversas escuelas una letra diferente, el canto del marinero y la nostalgia de abandonar la tierra se convirtió en un encuentro con una chica que escandalizó hasta al presidente. La investigación del FBI haría que la canción pareciera un contagio sonoro de morbo, impacto y prohibición en cada estación local en la que aparecía.



Como describe el autor del libro, la generación de Louie Louie de The Kingsmen es la que mantuvo con vida a la canción entre el punk y el metal, Richard Berry no logró escuchar la mayoría de las versiones de su obra hasta entrados los 80, muchos años después de que The Stooges interpretara “at night at ten I lay her again”, que el punk adoptara de forma agresiva el ritmo inicial y que Frank Zappa dijera que cada vez que se sentía perdido en sonido volvía a los pasos brindados por el "Let's give it to 'em, right now!".



Berry se volvió a encontrar con su creación en quiebra, cuando ya se realizaban maratones radiofónicos y desfiles alrededor de lo que ya no era Louie sino Luay, versión que desafortunadamente terminó adoptando tras recuperar los derechos sobre la canción e iniciar una nueva travesía ya lejos del doo-wop y más cerca de su herencia al rock and roll.

Louie Louie como libro es la historia de un sueño de rock and roll, que no murió en ese instante que relata American Pie, Dave Marsh comprueba que el rock definitivamente tuvo vida entre 1959 y 1963, el limbo del género que inició con la muerte de Buddy Holly, el servicio militar de Elvis Presley, el escándalo de payola de Alan Freed y el arresto de Chuck Berry y concluyó con la llegada de los Beatles, no fue tal, en ese periodo estuvo siempre presente Louie Louie.

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